Ya está, damas y caballeros. Ahora sí que sí. De verdad de la buena. Ya está aquí el anunciado, inesperado (bueno, ahora ya no tanto), increíble, chocante y espectacular cambio de imagen. ¡Sin más esperas! ¡Sin trucos! ¡Sin red!
¿Preparados?
¿Listos?
...
¡HOP!

¡Ahí está! Tras más de 10 años con gafas de metal, he vuelto a la pasta. Y negra. Y molona. Y además hoy he hecho una muy prometedora primera prueba de lentillas que ha ido de puta madre. Y también...
- Ejem...
- ¿Tú otra vez? Leches, no apareces en 300 posts y ahora no dejas de dar la brasa. ¿Qué quieres?
- Señor... no sé cómo decirle esto...
- Prueba con palabras. A mí me funciona.
- Señor, la gente esperaba un cambio de imagen.
- Y eso es lo que he hecho, ¿no? ¿Acaso he mentido?
- Ejem... un cambio de imagen en el blog, señor.
- ¿Eh? ¿Y por qué debería hacer eso? Qué ganas de complicarse la vida tienen algunos...
- ...
- ...
- Es usted maquiavélico, señor.
- Lo sé.
- Me encanta trabajar para usted.
- Es un alivio.
- Pero dígame, ¿qué hacemos con la marabunta que viene hacia aquí armados con horcas, antorchas y un ariete del tamaño del Saturno 5?
- ...
- ...
- ...
- ...
- ¡Maniobra de distracción!
- ¡Maniobra de distracción!